



Después de un divertido viernes e invernar todo el sábado, el domingo fuimos de visita a la panadería de los vecinos de mis padres.
O forno de Pepita es una panadería que muere en su tercera generación. la propiedad en la que se ubicada, está expropiada y le quedan días para que "o lume morra" por la ampliación de la carretera nacional, que da desahogo a nuestra ciudad.
3 comentarios:
Pobre Pepita... me encantan los hornos antiguos, los de verdad. Ahora ya queda uno menos...
mientras la fotógrafa trabajaba, estuvimos hablando con el 'viejo' del forno, y la historia daba peniña.
Que peniña mais jrande!
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